7 transformaciones de la música en los jóvenes

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Escuchar música puede ser un acto habitual al que no se le atribuyen muchas propiedades por desconocimiento. Pero más que disfrutar de una banda o un cantante que nos recuerda a alguien o nos inspira sentimientos, la música tiene la facultad de transformar a niños y jóvenes en cada etapa de su crecimiento junto con sus familias y comunidades.

Así es como la Fundación Nacional Batuta desde el año 2008 ha venido realizando estudios con el fin de identificar los posibles efectos emocionales sobre los niños, niñas y jóvenes que se han involucrado en los proyectos que lidera, descubriendo el alto impacto positivo que tienen en competencias sociales y cognitivas, generadas a nivel individual, familiar, escolar y social.

María del Rosario Osorio, coordinadora regional de Bogotá y Antioquia de la Fundación Batuta, experta en el trabajo musical con niños y jóvenes música y jóvenes, resalta los 7 beneficios más relevantes entre la combinación de música, aprendizaje y niños, tras un Estudio realizado por la fundación en el 2008, denominado CRECE:

1. Aumento de su autoestima como seres reconocidos

A través de la música los niños y jóvenes reconocen las propias capacidades y talentos que poseen lo que les lleva a obtener un reconocimiento por parte de la familia y los amigos. Esto permite tener un fortalecimiento de sus talentos de manera personal y social, haciendo que se sientan con mayor pertenencia y felicidad.
Lo que los conduce a generar un autocuidado, algo fundamental en la formación de cualquier ser humano en especial durante los primeros años de vida.

2. Mejor capacidad de atención, aumento de memoria y mayor concentración

Tras 26 años de experiencia formando a niños y jóvenes en el aprendizaje musical, la Fundación Batuta ha podido evidenciar que los niños al atender la melodía y la letra de las canciones, mejoran su destreza para aprenden a recordar y reproducir lo escuchado, lo que aumenta su nivel de concentración, capacidad de memorizar y prestar atención.
La música permite que los niños fortalezcan el sentido de responsabilidad, reflejado en una mayor disciplina, puntualidad, orden y cumplimiento de compromisos, capacidad para escuchar, seguir instrucciones y realizar las tareas con calidad.

3. Emociones, sentimientos más fáciles cuando son difíciles

El acceso a escuchar melodías, entonar canciones o tocar instrumentos se convierte para un niño en la oportunidad para mitigar el estrés o aquellas situaciones de tristeza que puede vivir en su entorno familiar. Generando al mismo tiempo una disminución de su agresividad, su intolerancia y su impaciencia.

4. Superación de efectos del desplazamiento forzado

Una realidad constante para algunos jóvenes en el país y para algunos niños y jóvenes que son parte de la Fundación Batuta es el desplazamiento forzado.
A lo largo de los últimos años, la Fundación ha podido desarrollar en sus proyectos una herramienta para la superación de la angustia, para la generación del olvido de experiencias difíciles a través de la música, relacionadas no sólo con los actos de violencia física sino también con el estilo de vida que se vieron obligados a abandonar.
Adaptación al nuevo entorno, gracias a las oportunidades que ofrece para fortalecer distintas dimensiones del desarrollo psicosocial. Sentimientos de apoyo entre las familias en situación de desplazamiento que permite una nueva forma de superar el conflicto.

5. ¿Qué quiero, cómo y cuándo? Las aspiraciones

Pertenecer a una orquesta o querer interpretar un instrumento, convierte al niño o joven en un ser con metas establecidas lo que permite que su formación tenga objetivos claros haciendo que aquellos valores que requiere para crecer en comunidad se vean fortalecidos y que el “buen trato a los demás” sea su bandera de crecimiento personal, profesional y social.
6. Más imaginación, más creatividad

Cuando el niño o joven reconoce los patrones rítmicos en una melodía, esto actúa sobre la región creativa del cerebro, lo que desarrolla la imaginación llevándolo a recrear escenarios, historias, sentimientos, lugares, aunque no esté presente en ellos.
Entre los 6 y 16 años de edad, adquieren conocimientos de lecto-escritura musical y destrezas básicas para el desarrollo motriz, rítmico, auditivo y vocal, a través de la práctica colectiva musical, esto gracias a la participación activa en los ensambles de iniciación y coros.

7. Aprendizaje y refuerzo del lenguaje

Las letras de nuevas canciones aportan palabras y sonidos para que el niño pueda ampliar su vocabulario. Luego de trabajar con 43 mil niños en todo Colombia, la Fundación Batuta cuenta con 26 años de experiencia en el desarrollo de capacidades académicas en niños y jóvenes, observando que en asignaturas como física, lenguaje, matemáticas, ciencias sociales las mejorías son notables una vez los aprendices hacen parte de los programas que la fundación posee.
Lo anterior impacta positivamente el proceso escolar de cada niño o joven, pero a su vez su entorno social en el que se ve reflejado el crecimiento que como individuos que hacen parte de una comunidad construyen su mundo con valores y ética.

Batuta en Bogotá
En Bogotá, la Fundación Nacional Batuta atiende a 2.200 niños, niñas, adolescentes y jóvenes en los programas de estimulación, transición, iniciación, formación coral, sinfónica, y en el programa de discapacidad, diseñados para niños entre los 2 y los 18años.

De esta población, el 84 % corresponde al nivel socio demográfico 1, 2 y 3, y la representación por género está representada en que el 54 % de participantes son de género femenino.

La gran mayoría de los beneficiarios de los programas en Bogotá son niños y adolescentes entre los 6 y los 12 años con un 54% y el 21 % están entre los 2 y 5 años que representan a los beneficiarios de primera infancia.

La Fundación Batuta logra este impacto positivo a través de un equipo profesional multidisciplinario, conformado por 80 docentes capacitados en las diferentes áreas, en primera infancia, estimulación, ensambles y coros como profesores expertos en cada uno de los 14 instrumentos que componen la orquesta musical.